Corazones con bata

La iniciativa surgió en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) el pasado 14 de marzo, lugar natal donde Lorena Leyva empezó a coser corazones preocupada por la situación que vivimos. A los pocos días, viendo la buena iniciativa de Lorena Leyva, sus amigas cogieron la aguja y se sumaron a la propuesta. Poco después, el 18 de marzo, sin tener conocimientos en redes sociales decidió crear una página en Facebook que llamó corazonesconbata , a día de hoy cuenta con más de 1700 personas donde han conseguido repartir ya más de 22.000 corazones de forma altruista por todo el ámbito nacional. Entre medias, un paso por Radio Nacional de España, el programa de Juan José Bautista Martín (Juan y Medio) en el Canal Sur, entrevistas con diferentes periódicos, como la gaceta de Salamanca o El Norte de Castilla, se hacían eco aumentando una ola de una iniciativa solidaria que pasó por Santa Marta y Carbajosa de la Sagrada hasta que llegó a Cantalpino.

Publicación de la Gaceta de Salamanca

 

El ‘boca a boca’ como siempre fue fundamental, Marisol Velasco, Pepi Gamaza y Pilar Huerta, entre otros, sin dudarlo se sumaron a la iniciativa con su gran habilidad para la costura. Bajo el eslogan ‘juntos lo conseguiremos‘ aportan su grano de arena para ganar la batalla al COVID-19. Los corazones no matan al virus, pero con cada mensaje arropan a cada profesional cuando están solos frente al peligro, animan a cada trabajador a seguir adelante, demuestran el apoyo y compromiso de la población que siente que algo tiene que hacer. Quizás por un breve instante de tiempo, nos deberíamos de poner en la piel de un profesional que ve como se exhibe ante el peligro invisible, que piensa con razón que está exponiendo a su familia, y el propio instinto humano al ver tal desastre económico, político y social le haga bajar los brazos, pues bien, este tipo de iniciativas hace que estos trabajadores se pongan cada día los EPIS, cojan a la muerte por los cuernos y saquen un país adelante.

 

Con cada puntada, se hacia el merecido reconocimiento que se necesitaba a todos y cada uno de los trabajadores que han tenido que lidiar con el virus. En Cantalpino nos hemos podido encontrar con voluntarios para desinfectar las calles, profesionales de geriatría, profesionales sanitarios, carpinteros, ganaderos, farmacéuticos, políticos, repartidores, agricultores, panaderos, modistas, butaneros, periodistas, mecánicos, personal de limpieza, fruteros, estanqueros, pescaderos, tenderos, basureros, profesionales bancarios, bibliotecarios, policias y camareros, entre otros.

 

Si estas dudando en sumarte a la iniciativa y no tienes mucha práctica con el ‘patchwork‘, no te preocupes porque Lorena Leyva tiene preparados tutoriales de como hacer corazones. Además, hoy en día, sin estar confinados, no hay ningún problema para hacer llegar los corazones a todos los rincones de España, lo único que se necesita es un poco de tiempo y una pizca de solidaridad. En los meses que hemos pasado confinados no era nada fácil, Lorena Leyva nos cuenta, como aprovechaba los pequeños momentos que se permitían para repartir y recibir material. Los corazones los ha llegado a recoger en los pequeños momentos que se permitía salir de casa, como el momento de tirar la basura. Como anécdota nos cuenta como la policía le paró en alguna ocasión y al ver la causa no puso ningún problema. En estos meses fue una odisea para conseguir el material. Lorena Leyva llegó a pedir 5000 imperdibles por Amazon, demostrando otra de las formas posibles de colaborar, aportando material sino tienes tiempo para coser, ya que corazonesconbata no dispone de ninguna financiación, todo el material aportado proviene de los corazones de las personas que se suman a la iniciativa, pudiendo decir con la cabeza bien alta, que están consiguiendo coser 1000 corazones a la semana. Una de las preocupaciones lógicas entre los nuevos participantes de esta iniciativa, es el miedo a transmitir el virus a través de los propios corazones, pero no hay peligro ya que las telas se lavan a 60 grados y cocerlas, después de coser, se transportan en bolsas de basura evidentemente que no han sido utilizadas, haciendo un intercambio limpio. Lo único que tienes que tener en cuenta es no confundirte con la bolsa del pan como le paso a un vecino de Sevilla en uno de los intercambios de corazones.

Para que no meta ningún zorro en esta madriguera, Lorena Leyva ha patentado la marca de corazones con bata para asegurar que no se hace negocio con esta iniciativa. El envió de corazones se hace con su propio dinero, o buscando mecanismos entre los participantes para transportar los corazones de forma gratuita. Siempre hay una solución, como algunos taxistas que aprovechaban los viajes para llevar corazones.

Lorena Leyva nos comenta que se seguirán cosiendo corazones hasta el final.

Para terminar adjuntamos la carta de un bombero agradecido con la causa:

«Lorena, Corazones Con Bata es para mí entrañable, vienen a mi memoria muchas cuestiones con las que tuvimos que lidiar cuando comenzó el proyecto.
Tus compañeras dejaban las bolsas colgadas en sus puertas para evitar el contacto y las recogíamos con mascarillas, guantes… Recuerdo traerme una bolsa de pan de un vecino por error…
Después la batalla con la dirección de San Juan de Dios… En fin, muchas cosas que poco a poco fueron dando fuerza y carácter al proyecto.

Me da una inmensa alegría cuando veo corazones por todo el territorio nacional y todo esto es gracias a tu constancia y obstinación. Horas y horas tras una maquina cosiendo para con cada puntada aliviar el dolor y alegrar el día a personas que no conoces pero que ya son parte de ti.
Un abrazo grande.»

 

Para cualquier consulta puedes animarte sin compromiso a ponerte en contacto con este movimiento escribiendo al correo corazonesconbata@gmail.com o puedes entrar en su facebook. Si eres un vecino de la zona de Cantalpino no dudes en ponerte en contacto con Marisol Velasco.

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